Claro, Vicuña y Valenzuela lanza su negocio inmobiliario: planea construir 12 proyectos.

La empresa experta en aeropuertos, hospitales y obras hidráulicas, apuesta ahora por la ejecución de edificios de departamentos con un foco en la demanda de segmentos socioeconómicos medios y vulnerables.

Si bien el 2020 de la Constructora Claro, Vicuña y Valenzuela (CVV) ha estado marcado por los efectos de la pandemia tal como para el resto del sector construcción, este año también destaca por el inicio de sus operaciones propias en el negocio inmobiliario.

La firma controlada por las familias Vicuña y Claro ya contaba con una división enfocada a la ejecución de viviendas desde hace 13 años, pero es en este ejercicio cuando empezó a incursionar con proyectos propios.

A través de CCV Inmobiliaria, la empresa está construyendo un proyecto en San Pedro de la Paz (VIII Región) con un total de 200 departamentos, el cual forma parte del programa de DS19 del Ministerio de Vivienda y Urbanismo que ofrece optar a un subsidio.

«Partimos con CVV Inmobiliaria y nuestro desafío es transformarlo en un actor relevante, que entregue soluciones con aporte sustantivo, construyendo espacio digno tanto para las personas como para el entorno», señala el gerente general de CVV, Roberto Verástegui.

Este primer proyecto forma parte de un plan al 2025 que busca desarrollar un total de 12 proyectos de «viviendas económicas», enfocados en segmentos medios y vulnerables por cerca de 4,5 millones de UF que sumarán unas 2.500 unidades.

«Ya tenemos autorizada la inversión para el 50%, es decir, para seis proyectos que vamos a desarrollar en las regiones Octava y Metropolitana, y, eventualmente, también en las regiones Quinta y Sexta, cuya inversión es de 2,2 millones de UF», indica.

Verástegui detalla que a inicios de 2021 comenzará la construcción de dos nuevos desarrollos habitacionales en la región de Biobío: uno en Hualpén y un segundo en San Pedro de la Paz.


«Por lo tanto, ya tenemos hoy tres proyectos que están en marcha que dentro del primer trimestre del próximo año van a estar en operación, y antes de 2023 debiéramos incorporar tres proyectos más», explica.

Sobre el foco de la estrategia inmobiliaria, destaca que «los segmentos de clase media y vulnerable es donde hay una gran escasez de soluciones, sobre todo en las comunas y regiones donde nos estamos involucrando. Así que no tenemos miedo, pero sí precaución a lo que estamos haciendo porque tenemos que ser responsables con las inversiones que se van desarrollando».

Sobre el impacto de la pandemia en el sector construcción, el ejecutivo señala que sus 30 proyectos -tanto inmobiliarios como de obras públicas- están funcionando, por lo cual «deberíamos terminar 2020 con un ingreso más o menos equivalente, o incluso mayor, que el de 2019».

No obstante, reconoce que ha sido un período difícil para la industria inmobiliaria, por lo cual en CVV están siendo «muy cautelosos» en términos de inversión. «Nuestro plan no es construir 50 proyectos. Estamos partiendo con seis y en la medida que esto se vaya desarrollando podremos ir ajustando nuestra estrategia», argumenta.

Planes en obras públicas

«Nosotros durante mucho tiempo hemos estado participando con algunas empresas concesionarias como socios estratégicos en la construcción de proyectos» como hospitales, aeropuertos y obras hidráulicas, entre otros, recuerda Verásquegui sobre la trayectoria de CVV en infraestructura, base desde la cual precisa que en 2021 serán «muy selectivos con lo que viene a futuro».

Es así que si bien inicialmente tenían interés en los aeropuertos de la Red Aeroportuaria Austral y La Florida de La Serena, finalmente decidieron no participar en estos proyectos.


«Ya tenemos una capacidad bastante copada para 2021 y no esperamos muchas contrataciones en los próximos meses», comenta.

El gerente general de CVV advierte que producto de la mayor demanda en la actividad de infraestructura pública «nos enfrentemos en un futuro a escasez de mano de obra e incrementos de costos. En ese sentido, queremos ser bastante cautelosos en lo que es mayores contrataciones que la que ya tenemos comprometida».

Fuente: Diario Financiero